Cuando una mercancía cruza una frontera fuera del territorio aduanero de la Unión Europea, es habitual que surjan dudas sobre los costes. Una de las preguntas más frecuentes es saber quién paga los aranceles, el importador o el exportador.
La responsabilidad del pago puede variar en función del tipo de operación internacional, el país de destino y las condiciones comerciales pactadas entre comprador y vendedor.
¿Quién paga los aranceles en un envío, el importador o el exportador?
La responsabilidad de asumir los aranceles y otros costes de importación depende, entre otros factores, de las condiciones comerciales acordadas entre comprador y vendedor y del Incoterm utilizado. Pero, como norma general, el importador suele ser el responsable de asumir los aranceles y demás impuestos derivados de la importación. Es quien recibe la mercancía en el país de destino y quien debe realizar los trámites aduaneros correspondientes.
No obstante, existen determinadas modalidades de envío en las que el exportador puede asumir estos costes si así se ha pactado previamente. Por ejemplo, cuando se utiliza un Incoterm como DDP (Delivered Duty Paid), el vendedor entrega la mercancía con todos los gastos de transporte, impuestos y aranceles ya abonados
Por tanto, si te preguntas quién paga los aranceles, dependerá del acuerdo comercial entre comprador y vendedor, aunque lo más habitual es que recaigan sobre el importador.
Quién paga los aranceles de EE.UU.
Desde el punto de vista legal, el encargado de pagar los aranceles de EE.UU. es el importador registrado (Importer of Record), es decir, la empresa o persona responsable de introducir la mercancía en territorio estadounidense. Este importador es quien abona los derechos de importación ante las autoridades aduaneras del país.
Sin embargo, es importante distinguir entre quién es responsable del pago ante las autoridades aduaneras y quién asume finalmente el coste. El importador registrado (Importer of Record) es quien responde ante la aduana por los derechos de importación, mientras que el coste económico puede recaer finalmente sobre el comprador, el vendedor o el consumidor, dependiendo de las condiciones comerciales acordadas y de cómo se repercutan estos gastos. En muchas ocasiones, el importador repercute ese coste al distribuidor, al comercio minorista o, finalmente, al consumidor mediante un incremento del precio de venta.
También conviene tener en cuenta que Estados Unidos aplica distintos tipos arancelarios según el origen de la mercancía, la clasificación arancelaria del producto y los acuerdos comerciales vigentes con cada país. Por ello, dos productos similares pueden estar sujetos a aranceles muy diferentes.
En consecuencia, cuando una empresa exporta al mercado estadounidense resulta recomendable conocer previamente qué gravámenes pueden aplicarse y quién asumirá esos costes durante la negociación comercial. Tener claro quién paga los aranceles de EE.UU. ayuda a evitar incidencias, retrasos y costes inesperados.
¿En qué casos se deben pagar aranceles?
Los aranceles no se aplican a todos los envíos internacionales, su pago depende del origen y destino de la mercancía, del tipo de producto y de la normativa aduanera vigente. Por ello, antes de recibir un envío procedente de otro país, es importante tener en cuenta que pueden existir diferentes conceptos asociados a su importación.
De forma general, los aranceles deben abonarse cuando:
- Se importan mercancías desde un país que no pertenece a la Unión Europea.
- El producto está sujeto a derechos de importación según su clasificación arancelaria.
- No existe un acuerdo comercial que elimine o reduzca dichos aranceles.
- Se superan determinados umbrales o condiciones establecidos por la legislación aduanera.
No obstante, los aranceles no son el único concepto que puede aplicarse a un envío internacional. En función de las características de la operación, también pueden existir IVA de importación, impuestos especiales cuando corresponda y posibles gastos relacionados con la gestión o el despacho aduanero.
Por tanto, el importe final que pueda tener que abonarse al recibir un envío internacional dependerá de las circunstancias concretas de cada mercancía y de la normativa aplicable. No todos estos conceptos se aplican en las mismas circunstancias, por lo que conviene comprobar qué obligaciones corresponden a cada envío antes de su recepción.
¿Cuánto se paga por aranceles en España?
No existe una tarifa fija para todos los productos. El importe de los aranceles en España depende de varios factores:
- La clasificación arancelaria del producto.
- El país de origen de la mercancía.
- El valor en aduana de la mercancía.
- Los acuerdos comerciales existentes entre la Unión Europea y el país exportador.
Además, cada mercancía dispone de un código arancelario específico que determina el porcentaje aplicable. Algunos productos pueden estar exentos, mientras que otros soportan gravámenes superiores.
¿Cómo se traslada el coste de aranceles al precio final del producto?
Los aranceles forman parte de los costes de importación y, en muchas ocasiones, terminan incorporándose al precio final que paga el consumidor.
Cuando el importador asume estos gastos, normalmente los integra dentro de su estructura de costes junto con el transporte, el almacenamiento, el seguro y otros gastos logísticos. Estos costes suelen reflejase en el precio de venta del producto.
Por este motivo, un incremento de los aranceles puede afectar directamente a la competitividad de determinados productos y provocar variaciones en su precio final.
¿Cómo funciona el pago de los aranceles en aduanas?
Los derechos de importación, cuando correspondan, se liquidan dentro del proceso de despacho aduanero conforme al procedimiento aplicable. En este proceso, el operador o representante aduanero desempeña un papel fundamental, ya que puede encargarse de gestionar el despacho en nombre del importador, presentar la documentación necesaria ante la aduana y realizar los trámites asociados a la importación.
En primer lugar, se recopila y presenta la información necesaria para el despacho, incluyendo la documentación comercial y los datos relativos a la mercancía. La aduana revisa esta documentación, comprueba la clasificación del producto y determina los derechos de importación y otros impuestos que correspondan. El operador o representante aduanero facilita esta gestión y actúa como interlocutor durante el procedimiento, de acuerdo con el tipo de representación y las condiciones de la operación.
Una vez abonados los importes exigidos, o garantizado su pago cuando la normativa lo permite, y siempre que se hayan cumplido los requisitos aduaneros correspondientes, la mercancía queda autorizada para continuar su distribución. De este modo, la intervención de un operador con capacidad para gestionar los trámites aduaneros permite agilizar el proceso de importación y facilitar que la mercancía pueda continuar su recorrido hasta el destinatario.
En muchos envíos internacionales, el operador o el representante aduanero gestiona estos trámites en nombre del importador, agilizando el proceso y asegurando el cumplimiento de la normativa vigente, aunque es importante aclarar que esto no detalla que ellos sean los que cargan con los derechos de importación. La responsabilidad del pago dependerá de las condiciones de la operación y de quién figure como responsable de la importación.